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Por qué esta lista es diferente

Game Boy cumplió nada menos que 37 años en 2026. Treinta y siete. Y todavía hay gente discutiendo si Tetris o Link’s Awakening merece el primer puesto, así que no iba a ser yo quien zanjase el tema sin meterme en líos. Lo que he hecho es distinto a lo que ya hay por ahí: cada juego viene con su año, su duración aproximada, lo difícil que es (de verdad, no de memoria), y lo más importante, dónde puedes jugarlo hoy, porque tener la lista y no poder jugar nada es de poco consuelo.

Un aviso antes de empezar: aquí solo entra Game Boy y Game Boy Color de primera época como excepción muy contada. Nada de Game Boy Advance, que ya es otra guerra con otro top. Y el criterio es simple: juegos que siguen apeteciendo en 2026, no los que fueron importantes en 1992 y ya está. A veces coincide. A veces no, y de ahí salen algunas polémicas que verás más abajo.

Los mejores juegos de Game Boy, de principio a fin

Primero la vista general. Después, juego a juego, con argumentos.

# Juego Año Género Horas aprox. Dificultad Dónde jugarlo en 2026
1 The Legend of Zelda: Link’s Awakening 1993 Aventura 12-15 Media NSO (versión DX) / remake Switch
2 Pokémon Rojo, Azul y Amarillo 1999 (Europa) RPG 25-35 Fácil NSO
3 Tetris 1989 Puzle Sin límite Crece contigo NSO / mil versiones
4 Super Mario Land 2: 6 Golden Coins 1992 Plataformas 4-6 Fácil NSO
5 Donkey Kong 1994 Plataformas/Puzle 3-5 Sube y sube NSO
6 Metroid II: Return of Samus 1991 Metravania 6-8 Alta NSO (hay remake 3DS)
7 Wario Land II 1998 Plataformas 6-8 Baja NSO
8 Kirby’s Dream Land 2 1995 Plataformas 5-6 Fácil NSO
9 Mega Man V 1994 Acción/Plataformas 4-5 Alta Sin versión moderna: cartucho
10 Castlevania II: Belmont’s Revenge 1991 Acción/Plataformas 3-4 Media Cartucho / ediciones recopilatorias según región
11 Final Fantasy Adventure 1991 ARPG 8-10 Media Collection of Mana (Switch)
12 Gargoyle’s Quest 1990 Aventura/Acción 4-5 Media-alta NSO
13 Super Mario Land 1989 Plataformas 2-3 Baja NSO
14 Donkey Kong Land 1995 Plataformas 4-5 Media-alta NSO
15 Dr. Mario 1990 Puzle Sin límite Crece contigo NSO

NSO significa que está en la app de Game Boy de Nintendo Switch Online. Si no tienes la suscripción, más abajo te cuento las alternativas honestas, incluida la de comprar el cartucho de toda la vida, que en algunos casos es casi más barato de lo que la gente cree y en otros una ruina.

1. The Legend of Zelda: Link’s Awakening (1993)

Si me obligan a quedarme con un solo cartucho, es este. Link’s Awakening hizo en una consola monocroma de 8 bits lo que muchos juegos de 16 bits no consiguieron: una aventura completa, con mazmorras ingeniosas, secretos por todos los lados y una historia que, para variar, no iba de salvar a la princesa de siempre. Hay un pueblo, hay misiones secundarias, hay comercios. En una Game Boy. En 1993.

El final no lo comento, pero quien lo jugó entonces sabe que dejó marca. Y quien llega ahora con el remake de Switch (2019) o con la versión DX de Nintendo Switch Online se encuentra un juego que sigue funcionando a las mil maravillas, porque el diseño no envejece aunque lo hagan los gráficos. Y si te pica la vena Zelda, nuestra lista de los mejores jefes finales de la saga es puro veneno nostálgico.

El detalle que lo delata como obra maestra: puedes robar en la tienda del pueblo. Y el tendero te recuerda para siempre. Ese tipo de ideas no salen de un comité.

2. Pokémon Rojo, Azul y Amarillo (1999 en Europa)

Aquí llega la primera polémica del top. ¿Es Rojo y Azul el mejor juego de Game Boy o es el más importante? Son cosas distintas y lo sé. Técnicamente hay culebrones: los gráficos son sosos, el equilibrio se rompe con el psíquico y el inventario de 20 huecos es una tortura hoy. Y sin embargo, aquí está en el puesto 2, porque ninguna otra carta de la consola ha generado tanto, durante tanto tiempo.

25-35 horas para ver los créditos, pero la gracia era lo que venía después: completar la Pokédex intercambiando cable con el vecino. Ese cable gris hizo más por la amistad de los años 90 que cualquier red social posterior.

Si lo juegas hoy desde la app de Game Boy de NSO, la ventaja es que puedes guardarse partidas rápidas, que en cartucho original se echaba de menos. Ah, y las tres versiones están ahí, junto a Oro, Plata y Cristal. Para el salto al futuro de la saga, esto es todo lo que sabemos de Pokémon Winds and Waves.

3. Tetris (1989)

El juego que vendió Game Boys no era de Nintendo ni venía de Japón, y aun así es imposible separarlo de la consola: en Europa y América, Tetris venía de serie con la máquina. Cuatro líneas de puntuación, música de Korobeiniki que se te queda grabada a fuego, y una curva de dificultad perfecta.

Su presencia en el puesto 3 y no más arriba es deliberada: como pieza de diseño es un diez, pero si hablamos de «mejores juegos de Game Boy» con todo lo que eso implica (exclusividad, identidad, cartucho que justifica la consola), hay dos por delante. Pura guerra de matices en la que acepto que me caiga algún tomate.

Para qué te sirve hoy: para partidas de cinco minutos que se convierten en cincuenta. La versión de NSO permite además modo versus online con la suscripción.

4. Super Mario Land 2: 6 Golden Coins (1992)

El primer Mario portátil de verdad. Super Mario Land era simpático pero cortito y raro (ese control flotante), mientras que 6 Golden Coins es un plataformas redondo: mapa con zonas abiertas, secretos, la Primera Zanahoria que te convierte en conejo, y un jefe final que no es Bowser sino Wario, debutando aquí como villano antes de tener su propia saga. Sí, Wario nació en Game Boy, dato que todavía sorprende.

4-6 horas, dificultad amable, y una banda sonora de chirimbolos que se ha hecho clásica. Es de esos juegos que se recomiendan a quien empieza en el retro precisamente porque no castiga.

5. Donkey Kong ’94 (1994)

El juego más incomprendido de la consola, porque todo el mundo asume que es la recreativa adaptada y no lo es. Empieza pareciendo el arcade de los 80 y a los cuatro niveles dice «bueno, ahora va en serio»: 101 fases de plataformas y puzle con saltos, piruetas y mecánicas que se van sumando capítulo a capítulo. Nintendo tomó el Donkey Kong original y lo convirtió en un juego de lógica en movimiento.

La dificultad es una escalera impecable: fácil al principio, criminal en los últimos ciclos. Junto a Link’s Awakening, mi candidato a «mejor diseño puro» de todo el catálogo. Y casi nadie lo tiene en sus listas. Pues así lo hacemos aquí.

6. Metroid II: Return of Samus (1991)

Metroid II es la entrada más dura de la lista, en ambos sentidos. Gráficamente es el que peor ha envejecido: fondos vacíos, siluetas confusas, la cámara más cerca de lo deseable. Y pese a eso, el bucle de explorar, conseguir mejoras, abrir caminos y cazar Metroids uno a uno hasta el final engancha igual que en 1991.

La estructura de «reducir la población de Metroids a cero» le da una línea clara de progreso que otros metroidvania de la época no tenían. Hay remake para 3DS (Samus Returns, 2017), pero el original tiene un silencio y una soledad que el remake pule demasiado.

7. Wario Land II (1998)

La gran ocurrencia de Wario Land II es que Wario no puede morir. Los enemigos no te matan: te transforman, te empujan, te queman el culo y te mandan hacia atrás. Todo el castigo se convierte en incomodidad, y toda la incomodidad se convierte en puzle. ¿Te ha aplastado una piedra? Ahora estás plano y cabes por huecos nuevos.

Suena a juego para niños y de hecho es accesible, pero los caminos alternativos y los tesoros escondidos le dan una capa para adultos que se completó años más tarde con Wario Land 3. De las ideas más frescas de la consola, y en NSO está esperando a que le des una tarde.

8. Kirby’s Dream Land 2 (1995)

La secuela que entendió que Kirby solo con absorber enemigos se quedaba corto, y añadió a los tres animales: Kine el pez, Coo el búho y Rick el hámster. Combinar poderes con monturas creaba variantes que convertían cada fase en un patio de recreo. La paleta del original en blanco y negro era sosa, pero el diseño de niveles compensa con creces.

Fácil, corto (5-6 horas con secretos), perfecto para desconectar. De la trifásica Kirby de Game Boy, es la que yo guardaría.

9. Mega Man V (1994)

Capcom hizo cinco Mega Man para Game Boy y el quinto lo bordó: enemigos nuevos (no recicla a los Robot Masters de NES), un soundtrack tremendo y un ritmo más ágil que el de los cartuchos de sobremesa. Mega Man V es además de los pocos de esta lista sin versión moderna: ni recopilatorio ni eShop. Si quieres jugarlo legal, cartucho original. Y los precios del cartucho, ya te aviso, no son de broma.

Un favor: si te gusta la acción clásica y te cruzas con uno a buen precio, cómpralo sin pensarlo. Es la rareza recomendable del top.

10. Castlevania II: Belmont’s Revenge (1991)

El primer Castlevania de Game Boy fue un pequeño desastre de dificultad mal repartida. El segundo, en cambio, es un plataformas elegante, con cuatro castillos elegibles en el orden que quieras, música de luxe (el tema de Crystal Castle sigue siendo una barbaridad para cuatro canales de sonido) y control mucho más fino.

3-4 horas que se pasan volando. Para quien quiera el sabor Konami de la época sin sufrir el primero.

11. Final Fantasy Adventure (1991)

El nombre engaña: esto es Seiken Densetsu, el origen de la saga Mana, vendido en Occidente con la marca Final Fantasy para colocar mejor el cartucho. Un action-RPG de espada y corazón, con mazmorras, crecimiento de personaje y una historia más tristona de lo que el apartado visual hace suponer.

Está disponible en Switch dentro de Collection of Mana, que es la forma más cómoda de jugarlo hoy. Si te gustó el Link’s Awakening y quieres algo con más stats, este es el siguiente paso natural.

12. Gargoyle’s Quest (1990)

Spin-off de Ghosts’n Goblins en el que tú eres el monstruo: Firebrand, la gárgola. Vuelas en ráfagas cortas, te agarras a paredes, y entre fases de acción hay pueblos con diálogo y un mapa de mundo. En 1990, un juego de NES con estructura de aventura portátil en 8 bits y encima original. Capcom por aquel entonces no fallaba una.

Cuidado con la dificultad media-alta: el control de vuelo es exigente y el juego no regala nada. Recompensa la paciencia.

13. Super Mario Land (1989)

El juego de lanzamiento, con su reino Sarasaland, su Daisy debutante y sus fases de navecita. Es corto (2-3 horas lo siendo generosos), el control flota más de la cuenta y la física no es la de un Mario de sobremesa. Lo defiendo igualmente en el top porque hizo el trabajo más difícil de todos: demostrar que Mario funcionaba en un bolsillo, con música propia y personalidad propia.

Como pieza de museo jugable, imbatible. Como plataforma cotidiano, se queda en correcto.

14. Donkey Kong Land (1995)

La apuesta desafiante de Rare: meter el look prerenderizado de Donkey Kong Country en una consola sin color. El resultado es competente y en su día fue una barbaridad técnica, pero ojo: los fondos monocromos juegan malas pasadas y hay caídas que no ves venir. Pese a eso, tiene niveles propios (no es un port) y una identidad curiosa.

Más histórico que redondo. Los puristas con el Country de SNES lo tienen manía; yo lo recuerdo con cariño y lo juego con la luz buena.

15. Dr. Mario (1990)

Cierre de top con el otro puzle de Nintendo. Menos puro que Tetris pero con una capa táctica propia: fabricar combos de cuatro en cuatro con vitaminas del mismo color mientras el frasco se llena. El modo versus, en su día, rompía amistades con el mismo talento que Mario Kart.

En NSO sigue siendo el juego de «una partida más» más traicionero de la app. Aviso dado está.

Menciones que se quedaron fuera por un pelo

Mole Mania (el puzle de Miyamoto que nadie compró), Kid Dracula (la locura simpática de Konami), DuckTales (sólido, con el bastón-pogo como estrella), Mario’s Picross (el placer silencioso) y Game & Watch Gallery (el museo interactivo de Nintendo antes de que existiera Smash). Todas en NSO, todas recomendables si te sobra una tarde lluviosa. Y si lo tuyo es la portátil de dos pantallas, los mejores juegos de Nintendo DS y los mejores juegos de Game Boy Color tienen su propio ranking por aquí.

Cómo jugar a Game Boy en 2026 sin gastar una fortuna

Tres caminos razonables, del más barato al más caro:

  • Nintendo Switch Online: la app de Game Boy incluye la mayoría de este top (Link’s Awakening DX, la trilogía Pokémon de primera y segunda generación, los Mario Land, Metroid II, los Wario Land, los Kirby, Gargoyle’s Quest, Donkey Kong Land, Tetris, Dr. Mario y compañía). Es, con diferencia, la opción más cómoda y legal por precio anual.
  • Hardware dedicado: si quieres el sabor auténtico, una Game Boy Color o una Advance reacondicionadas hacen el trabajo. Los precios de los cartuchos han subido mucho, así que míralo como colección, no como ahorro.
  • Remakes cuando existen: Link’s Awakening tiene remake propio en Switch, Metroid II tiene Samus Returns en 3DS (si conservas la consola), y Final Fantasy Adventure va dentro de Collection of Mana. A veces pagar por el remake es más barato que el cartucho original.

Lo que ya no recomiendo: las consolas clónicas baratas de mercado. Entre latencias, pantallas pobres y calidad variable, casi siempre sale más caro el disgusto.

Preguntas rápidas sobre los juegos de Game Boy

¿Cuál es el mejor juego de Game Boy de la historia?

Por consenso general y por esta lista: The Legend of Zelda: Link’s Awakening. Es la aventura más completa y redonda del catálogo. En puro impacto cultural, Tetris y Pokémon Rojo y Azul discuten el trono.

¿Se pueden jugar los juegos de Game Boy en Nintendo Switch?

Sí. Con la suscripción de Nintendo Switch Online tienes acceso a la app de Game Boy, con una biblioteca que ya cubre buena parte de los clásicos de esta lista, guardado rápido y juego online en los títulos que lo soportan.

¿Cuánto dura Link’s Awakening de Game Boy?

Entre 12 y 15 horas la primera vez, buscando lo esencial. Completarlo sin morir ni una sola vez, que desbloquea el final secreto, se alarga un poco más. El remake de Switch dura prácticamente lo mismo.

¿Qué juego de Game Boy es el más difícil de esta lista?

Metroid II por desorientación y Gargoyle’s Quest por control exigente. Donkey Kong ’94 es amable al principio y se convierte en el más duro de todos si vas a por el final real.

¿Merece la pena coleccionar cartuchos de Game Boy en 2026?

Como afición, sí; como inversión, ya ha subido lo que tenía que subir. Los cartuchos de juegos comunes siguen siendo asequibles, pero joyas como Mega Man V o Kid Dracula cotizan alto. Compra para jugar, que es lo que estos juegos siguen pidiendo casi cuatro décadas después.

El cierre, con criterio

Si tuviera que explicar en una frase por qué Game Boy sigue importando en 2026: porque sus mejores juegos no dependían de la potencia, sino de ideas claras ejecutadas con oficio. El verde-oliva de la pantalla original era horrible, las pilas se comían cuatro AA en un viaje, y ahí seguimos, recomendando estos cartuchos casi cuarenta años después como si fueran novedad. Pocas consolas tienen esa salud de hierro.

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