Lo primero que debes saber sobre Mario Kart World
Voy a ser directo: Mario Kart World no es Mario Kart 9. Y eso es lo mejor que podría haber pasado. Después de casi una década exprimiendo Mario Kart 8 Deluxe hasta la última gota (con su pase de pistas incluido), Nintendo ha tomado la decisión más arriesgada en la historia de la saga. Han cogido la fórmula que dominaba el género desde 1992 y la han volado por los aires. Para bien.
El resultado es un juego que combina las carreras frenéticas de siempre con un mundo abierto interconectado, 24 corredores simultáneos en pista y mecánicas acrobáticas que añaden una capa de profundidad que nadie esperaba. ¿Es perfecto? No. ¿Es el mejor Mario Kart jamás hecho? Con matices, sí. Déjame explicarte por qué.
El mundo abierto: la gran apuesta
La idea suena rara sobre el papel. ¿Un mundo abierto en un juego de karts? Suena a esos crossovers absurdos que se inventan en Reddit. Pero Nintendo lo ha ejecutado con una elegancia que solo ellos consiguen.
El mapa de Mario Kart World es enorme. Ciudades, desiertos, playas, montañas nevadas, bosques, volcanes… todo conectado y todo recorrible. Los circuitos están repartidos por este mundo como puntos de interés, y la gracia es que en el modo Grand Prix ya no saltas de una carrera a otra con una pantalla de carga. Terminas un circuito y conduces hasta el siguiente. Ese trayecto entre pistas forma parte de la competición, con tráfico, atajos y objetos por el camino.
El ciclo día-noche y los cambios climáticos le dan una personalidad brutal a cada partida. No es lo mismo correr el Circuito Mario Bros de día que bajo la lluvia al atardecer. Cambia la sensación, cambia la visibilidad, cambian hasta las trazadas que te convienen.
Ahora, seamos honestos: el mundo abierto en sí, fuera de las carreras, no es la maravilla que algunos esperaban. El modo libre te permite recorrerlo a tu aire, buscar pegatinas coleccionables y hacer fotos, pero no hay una estructura profunda detrás. Es más un escaparate visual que una experiencia de exploración real. Si esperabas algo tipo Breath of the Wild con karts, baja las expectativas. Funciona como un hub gigante entre carreras, y en eso cumple de sobra, pero no mucho más.
Las carreras: donde Mario Kart World brilla de verdad
Aquí es donde Nintendo ha clavado el examen. Las carreras en sí son, probablemente, las mejores de toda la saga.
Los 24 corredores simultáneos transforman la experiencia. Las pistas son más anchas para compensar, pero la densidad de pilotos genera un caos controlado que es adictivo. Rebufos por todas partes, objetos volando constantemente, adelantamientos imposibles en la última curva. Es Mario Kart en su estado más puro, pero amplificado.
Los circuitos nuevos son espectaculares. El Galeón de Wario te lleva por el interior de un barco pirata con saltos entre mástiles. Ciudad Corona recrea una metrópolis con autopistas elevadas y túneles subterráneos. El Cine Boo juega con la oscuridad y la iluminación de formas que no voy a espoilear. Son diseños que demuestran que el equipo de desarrollo (que lleva trabajando en esto desde 2017, por cierto) ha exprimido cada idea al máximo.
Los circuitos clásicos también están, adaptados a las nuevas mecánicas y repartidos por el mapa. Ver cómo Coconut Mall o Rainbow Road se integran en este mundo abierto tiene algo de mágico, no te voy a mentir.
Las nuevas mecánicas: más profundidad de la que parece
Mario Kart World introduce tres mecánicas que cambian sustancialmente la forma de jugar:
El salto cargado. Mantienes el botón de derrape mientras vas en línea recta y sueltas para saltar. Con esto puedes subirte a raíles, hacer wall-riding por las paredes o alcanzar plataformas elevadas con atajos. Es una mecánica sencilla de aprender pero que en manos de alguien experimentado abre rutas completamente diferentes por cada circuito. Es de esas cosas que una vez las dominas, no entiendes cómo jugabas sin ellas.
El grindeo de raíles. Los circuitos están plagados de raíles por los que deslizarte, y encadenar saltos entre ellos generando miniturbos es increíblemente satisfactorio. Es como Tony Hawk metido dentro de Mario Kart. Hay momentos en los que vas saltando de raíl en raíl, rebotando en paredes y generando turbos sin tocar el suelo durante varios segundos. Pura adrenalina.
El rebobinado. Similar al de Forza, te permite retroceder unos segundos si te caes o te golpean. Tiene un cooldown generoso, así que no puedes abusar, pero elimina esos momentos de frustración en los que un caparazón azul te arruinaba la carrera en la última vuelta. ¿Puristas que dicen que esto «casualiza» el juego? Los entiendo. Pero para partidas entre amigos con niveles diferentes, es un acierto.
Objetos nuevos y equilibrio
Nintendo mantiene el sistema de doble objeto de MK8 Deluxe y añade varios ítems nuevos que aportan matices sin romper el equilibrio:
- Martillos: daño a corta distancia, perfectos para peleas cuerpo a cuerpo en curvas cerradas
- Pluma: salto defensivo que te permite esquivar caparazones en el último segundo o descubrir atajos aéreos
- Flor de hielo: congela brevemente a los rivales cercanos, genial para emboscadas en grupo
- Champiñón gigante: te hace enorme e invencible temporalmente, como la Mega Seta de Mario Kart Wii pero mejor calibrado
- Caparazón dorado: genera monedas a su paso, útil en modos donde las monedas importan
El caparazón azul sigue ahí, sí. Y sigue siendo devastador. Pero la combinación de la pluma y el rebobinado hacen que ya no sea una sentencia de muerte automática para el líder. Es un equilibrio más justo que en entregas anteriores.
Personajes y personalización
Mario Kart World tiene el roster más grande de la saga, con más de 50 personajes jugables. Los habituales están todos (Mario, Luigi, Peach, Bowser, los Koopalings…), pero las incorporaciones nuevas son la sorpresa: puedes jugar como un Goomba, como Spike, como una vaca Mu-Mu o como diferentes criaturas del universo Mario que nunca habían sido jugables.
Cada personaje tiene atributos propios que afectan a la velocidad, aceleración, peso y manejo. Lo que ha cambiado es la personalización de vehículos: ahora solo eliges el modelo (kart, moto, ATV…) sin combinar ruedas y planeador por separado como en MK8. Parece un paso atrás, pero en la práctica simplifica una elección que la mayoría de jugadores hacía por inercia o copiando builds de internet.
Lo que mola es el sistema de disfraces. Entre circuitos puedes parar en puestos de comida repartidos por el mundo abierto (hamburgueserías, pizzerías, puestos de sushi…) y cada uno desbloquea un traje especial para tu personaje. No afecta a las estadísticas, pero ver a Bowser con un delantal de chef o a Peach con un disfraz de astronauta tiene su gracia.
Modos de juego: hay para rato
Más allá del Grand Prix reinventado, Mario Kart World trae varios modos que merecen mención:
Modo Supervivencia (Knockout Tour): la gran novedad. Es un rally que atraviesa el mundo abierto con checkpoints eliminatorios. Si no llegas a la meta parcial a tiempo, fuera. Recuerda a Los Autos Locos pero con caparazones rojos. Es frenético, es tenso y es probablemente el modo que más vas a jugar online después de las primeras semanas.
Contrarreloj: el clásico de siempre, con fantasmas online de otros jugadores. Perfecto para perfeccionar trazadas y descubrir atajos.
Batalla: globos, monedas, y todos los sub-modos habituales. Funciona bien, pero no ha recibido la misma revolución que el Grand Prix. Es lo más continuista del paquete.
Modo Libre: exploración del mundo abierto sin competición. Ideal para hacer fotos, buscar coleccionables y simplemente disfrutar del paisaje con amigos. Agradable, pero le falta chicha como mencioné antes.
Online y multijugador local
Aquí tengo sentimientos encontrados. El multijugador local funciona de lujo: pantalla dividida para hasta 4 jugadores, rendimiento sólido, y la posibilidad de jugar todos los modos. Es Mario Kart en el sofá con tus amigos, como debe ser.
El online es otra historia. Las carreras públicas van bien, el netcode es decente para ser Nintendo (lo sé, el listón estaba bajo), y el Knockout Tour online es adictivo. Pero las opciones para jugar con amigos en ranked son sorprendentemente limitadas. No puedes hacer equipo con un amigo y entrar juntos en clasificatorias. En 2025 — bueno, ahora 2026 — eso es difícil de justificar.
El chat de voz integrado con GameChat de Switch 2 funciona, pero no deja de ser una solución básica. La mayoría de la gente seguirá usando Discord.
Apartado técnico: Switch 2 luciendo músculo
Visualmente, Mario Kart World es una demostración de lo que Switch 2 puede hacer. Los circuitos son detallados hasta niveles absurdos, las partículas de polvo y agua son convincentes, y las animaciones de los personajes tienen un carisma que solo Nintendo consigue. Todo esto a 60fps estables en modo TV, que es lo que importa en un juego de carreras.
En modo portátil baja a 30fps en las situaciones más exigentes (24 corredores con muchos efectos), pero se mantiene jugable. No es lo ideal, pero es comprensible dado el salto gráfico.
La banda sonora es, como siempre en Mario Kart, excepcional. Temas orquestados que van desde lo épico hasta lo absurdamente pegadizo. El tema de Ciudad Corona se te va a quedar en la cabeza durante semanas, te lo garantizo.
El precio: el elefante en la habitación
Mario Kart World se vende a 79,99 euros. Es el precio estándar de los juegos de Switch 2, pero eso no quita que sea un palo. Especialmente cuando Mario Kart 8 Deluxe + pase de pistas ofrecía una cantidad brutal de contenido por menos dinero (ajustado a la inflación, claro).
Nintendo ha prometido contenido adicional gratuito, y dado el precedente de las 48 pistas extra que llegaron a MK8D, es razonable pensar que Mario Kart World irá creciendo con el tiempo. Pero hoy, en marzo de 2026, lo que hay es lo que hay. Y aunque es un juego completo con muchas horas por delante, el precio puede doler.
Si lo compraste con el bundle de Switch 2, esto no te afecta. Si lo tienes que comprar aparte, valora si eres de los que van a meterle cientos de horas o si lo vas a tocar un par de tardes y dejarlo acumulando polvo.
Veredicto: el mejor Mario Kart, con asterisco
Mario Kart World es el juego más ambicioso, innovador y espectacular de toda la saga. El mundo abierto integrado en las carreras es una idea brillante que cambia la forma de entender el género. Las mecánicas acrobáticas añaden profundidad sin sacrificar accesibilidad. Los 24 corredores en pista generan un caos glorioso. Y técnicamente es una demostración de fuerza de Switch 2.
Pero también tiene sombras. El modo libre del mundo abierto se queda corto. El online necesita más opciones sociales. Y 80 euros es mucho dinero, por muy bueno que sea.
Si tienes Switch 2, es un juego que vas a acabar comprando tarde o temprano. La pregunta no es si merece la pena, sino cuándo. Y mi respuesta honesta: probablemente ahora. Porque con amigos, en el sofá o en online, Mario Kart World ofrece lo que siempre ha ofrecido esta saga — diversión pura y dura — pero a una escala que no habíamos visto nunca.
| Aspecto | Nota |
|---|---|
| Jugabilidad | 9,5 |
| Diseño de circuitos | 9 |
| Mundo abierto | 7 |
| Multijugador local | 9 |
| Online | 7 |
| Apartado técnico | 9 |
| Contenido | 8 |
| Relación calidad-precio | 7,5 |
| NOTA FINAL | 8,5 / 10 |

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